¿Nos hemos preguntado alguna vez el porqué se
establecen cuarentenas para comprobar estados de
salud? ¿Porqué la naturaleza de la mujer tras haber
dado a luz requiere de 40 días para fecundar de
nuevo un hijo? ¿Porqué determinadas religiones
contemplan durante la primavera una Cuaresma o el
Ramadán? ¿Porqué el Evangelio señala que Jesús de Nazareth estuvo 40 días en el desierto antes de
"nacer a una nueva vida"? Y asimismo, ¿Porqué consta
que Moisés permaneció 40 días en el Monte Sinaí,
mientras "le eran reveladas" las futuras leyes de su
pueblo?
No eres una criatura humana en una aventura
espiritual, sino una criatura espiritual en una
aventura humana.
Theilard de Cahrdín
En el Proceso de Educación de las Emociones y 40
días, la naturaleza emocional y mental del
participante, dinamiza un estado de atención y
trabajo interior que tiende a hacer realidad el
antiguo aforismo de sabiduría que dice:
El que siembra un pensamiento cosecha una
acción
El que siembra una acción cosecha un hábito
El que siembra un hábito cosecha un carácter
El que siembra un carácter cosecha un destino
El Proceso adiestra al sujeto en la utilización del
pensamiento y la gestión más óptima de su propia
emoción, posibilitando una interpretación armoniosa
y más plena de la propia vida. Por otra parte, las
vivencias que el Proceso propone, ayudan a superar y
reorientar los diversos estados de inseguridad,
dependencia y falta de significado vital, tan
frecuentes en momentos de nuestra vida que demandan
cambios.
Los hombres no se perturban por las cosas,
sino por la interpretación que de ellas hacen.
Epícteto

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